ForeverMissed
his Life

Héctor Zarate-Cáceres Como Hermano:

Como hermano, Héctor fue el amigo que siempre estuvo presente en los momentos felices y tristes que la vida nos ofrece.  Extendió su mano incondicional cuando mas lo necesitábamos. Fue un ejemplo de humildad, sinceridad, sacrificio y por sobre todo, amor a todos quienes tuvimos la oportunidad de estar juntos en el paso de su vida. Gracias a Dios, por habernos dado un hermano tan bueno y especial.

QUE DIOS LO TENGA EN SU GLORIA Y QUE DESCANZE EN PAZ JUNTO A SU MADRE MARÍA , PADRE ABEL, Y SU HERMANA ORFIDIA.



Héctor Zarate-Cáceres Como Padre y Abuelo:

Nuestro padre fue ser único y muy especial en la tierra. Dedico la mayor parte de su vida a sus hijos. Siempre inculcándoles respeto y amor. Su carácter de rectitud y respeto lo llevo a ser un gran padre, hermano, y amigo.  Vivió su vida con mucha sencillez, pero siempre dando ejemplo y ensenado a sus hijos a hacer el bien por los demás y mas aun por sus seres queridos. 

Como nuestro padre, no hay ninguno. Siempre estuvo en todo lo que sus hijos necesitaran. Para el, sus hijos eran su vida. El padre incondicional que nunca esperaba nada a cambio. Un padre sencillo que ponía a un lado sus necesidades para primero cumplir las de sus hijos. Un padre que sacrifico su tiempo para que sus hijos pudiesen cumplir sus propios logros profesionales. 

Como padre nos enseno el amor al Ecuador, su país natal donde vivió los mas lindos días de su juventud. Allí nació el amor al futbol y voleibol. En su juventud logro participar en el equipo Nacional de su país y obtuvo muchos logros y trofeos en su carrera como deportista. Enseno a sus hijos el amor por estos deportes incluso entreno a uno de ellos a seguir sus pasos.

Como abuelo fue un gran ejemplo de lo que es ser padre y abuelo a la misma vez. Asumió los dos roles tan bien que su nieto, Christopher solo lo llamaba “Papi”. Su nieto era la luz de sus ojos y con el volvió a vivir momentos de juventud; con el jugaba al futbol; correteaba por toda la casa, nadaba en la piscina y hasta aprendió a jugar video juegos. 

Como abuelo también amaba a sus nietas Melany y Sophia quienes lo llenaban de alegría. Su paz y tranquilidad les trasmitía mucho amor cada vez que las veía.